La MINI de tercera generación (F56 para el 3 puertas, F55 para el 5 puertas) marca un punto de inflexión importante en la historia de la marca. Basada en la plataforma modular UKL1 de BMW, abandona los controvertidos motores 'Prince' (desarrollados con PSA) en favor de los bloques modulares de la serie B de BMW (B38 de 3 cilindros, B48 de 4 cilindros). Este cambio ha transformado la fiabilidad del modelo, haciendo que el MINI pase de ser un 'coche problemático' a uno de los utilitarios premium más fiables del mercado. Ha experimentado dos restylings (LCI en 2018 con la llegada de las luces 'Union Jack' y las cajas de doble embrague DKG, y luego LCI 2 en 2021 con un frontal más depurado). Aunque el énfasis está en la gasolina, la gama cubrió el diésel hasta 2019 e introdujo una versión 100%
El MINI F55/F56 es una excelente compra de segunda mano. La adopción de los motores BMW ha borrado definitivamente las pesadillas de fiabilidad de la generación anterior (motores THP/Prince). Los bloques de gasolina B38 y B48 se encuentran entre los más fiables de su categoría. Para una compra tranquila, priorice un modelo de gasolina posterior a 2015 (para evitar el problema del cigüeñal de los primeros modelos manuales). El único punto débil recurrente es el soporte superior del motor, una reparación económica si se anticipa. El Cooper (136 CV) representa el mejor compromiso, mientras que el Cooper S (192 CV) hará las delicias de los amantes de la deportividad con una fiabilidad impecable.