La tercera generación del MINI bajo la era BMW (F56 para el 3 puertas, F55 para el 5 puertas, F57 para el descapotable) marca una importante ruptura tecnológica. Atrás quedan los motores compartidos con PSA (generación R56 y sus famosos y caprichosos motores Prince); el F56 adopta exclusivamente los motores modulares de BMW (series B37, B38, B47, B48). Este cambio ha permitido dar un salto espectacular en materia de fiabilidad. La calidad de los acabados interiores también se ha revisado al alza para alinearse con los estándares premium. Conserva su comportamiento en carretera tipo 'kart', en detrimento del confort de una suspensión que sigue siendo firme.
El MINI de generación F56 es, indiscutiblemente, la generación de la madurez. Al adoptar los componentes mecánicos de su matriz BMW, ha pasado definitivamente la página de los graves problemas de fiabilidad que empañaban a la generación anterior (R56). Salvo por el defecto de juventud del cigüeñal en los primeros modelos de 3 cilindros (2014-2015), es un coche extremadamente robusto. Se elige por su estilo, su acabado y su inigualable placer de conducción, siempre y cuando se acepte su confort firme y su falta de aspectos prácticos. Es una compra muy recomendable en el mercado de ocasión.
| Cambio de aceite | 100 – 180 € |
| Cadena de distribución | 1 200 – 2 500 € (si remplacement nécessaire) |
| Embrague | 900 – 1 600 € |
| Frenos completos | 500 – 900 € |
| Presupuesto anual estimado | 600 – 1 200 € |
Estimaciones orientativas (taller independiente, mercado europeo). Los precios varían según la región y el año.