El MINI Cabriolet de segunda generación (nombre en clave R57) sucede al R52, utilizando la plataforma del sedán R56. Se distingue por la integración de arcos de seguridad activos (invisibles en reposo), una capota que se abre en 15 segundos (con función de techo solar) y la aparición del gadget 'Always Open Timer'. Posicionamiento y Evolución: Lanzado inicialmente con los bloques de gasolina 'Prince' (codesarrollados con PSA), el R57 se benefició de un restyling (LCI) en el verano de 2010. Fue en ese momento cuando introdujo, por primera vez en el cabriolet, motorizaciones diésel (Cooper D y luego Cooper SD en 2011), equipadas con los bloques BMW de la familia N47. Nota global del experto: Aunque muy atractivo, dinámico y económico en combustible en sus versiones diésel, el R57 sufre de un
La compra de un MINI Cabriolet R57 con motorización diésel (Cooper D o SD) es una elección puramente racional para quien conduce mucho, pero se opone un poco a la filosofía hedonista de un cabriolet (sonido áspero, vibraciones). El veredicto del experto: Si opta por un diésel, la precaución es fundamental. El motor BMW N47 es tristemente célebre por sus roturas de cadena de distribución. Nunca compre este modelo sin un libro de mantenimiento completo e, idealmente, una factura que demuestre que el kit de distribución ya ha sido reemplazado por la versión reforzada. Si conduce menos de 15.000 km/año, prefiera una versión de gasolina (Cooper 122 CV o Cooper S N18 post-2010), mucho más adecuada al espíritu del modelo.