El Mercedes-Benz GLA de segunda generación (nombre en clave H247) marca una clara ruptura con su predecesor. Atrás quedó el aspecto de Clase A sobreelevado, el H247 adopta proporciones de un verdadero SUV compacto (+10 cm de altura). Basado en la plataforma MFA2, ofrece una habitabilidad notablemente mayor, un asiento trasero deslizante y la interfaz tecnológica MBUX. Rediseñado a mediados de 2023 (ligeros retoques estéticos, hibridación ligera de 48V en los bloques de gasolina, actualización MBUX), se posiciona como una oferta premium versátil. Enfoque Diésel: A diferencia del Clase A que utilizó el 1.5L de origen Renault, el GLA H247 confía exclusivamente en el bloque 2.0L de la casa (OM654q) para sus versiones diésel, una garantía de fiabilidad y un agrado de conducción superior.
El Mercedes GLA H247 es un SUV compacto muy logrado que corrige los principales defectos de su predecesor (habitabilidad, confort). Para los grandes viajeros, las versiones diésel (200 d y 220 d) equipadas con el motor OM654q son una elección maestra: ofrecen una fiabilidad notable, un consumo irrisorio en autopista y un agrado de conducción superior a los pequeños bloques de gasolina. Las versiones de gasolina (1.33L) cumplen su función para el día a día pero carecen de nobleza, mientras que el híbrido enchufable se dirige a un público muy específico que puede recargar en casa. La compra es altamente recomendada en diésel, siempre que se verifique que el vehículo no ha sido utilizado exclusivamente en ciudad (riesgo de obstrucción del FAP/EGR) y que se han respetado los mantenimientos de la caja DCT.