El Mercedes-Benz Clase S (generación W223) representa el culmen del lujo y la tecnología dentro de la marca de la estrella. Lanzado a finales de 2020, se basa en la plataforma MRA2 y marca una importante ruptura tecnológica con la introducción del sistema MBUX 2.0, un Head-Up Display con realidad aumentada y una interfaz casi completamente táctil. Si bien la demanda de esta ficha se centra en las motorizaciones de gasolina, es crucial señalar que todas las versiones térmicas puras (S 450, S 500, S 580) están ahora equipadas con una hibridación ligera de 48V (EQ Boost) con un alternador-motor de arranque integrado (ISG). Mecánicamente, los bloques de gasolina (6 cilindros en línea M256 y V8 M176) son evoluciones de motores probados. Sin embargo, la fiabilidad global del W223 a menudo se ve
El Mercedes Clase S W223 es una obra maestra de confort y tecnología, pero paga el precio de su vanguardismo con una fiabilidad electrónica caprichosa, especialmente en los modelos 2020-2022. Mecánicamente, los motores de gasolina (S 450 y S 500 con el L6 M256) son excelentes opciones: ofrecen un agrado digno de la marca al tiempo que controlan su consumo gracias a la hibridación de 48V. La compra de un W223 de ocasión reciente debe ir obligatoriamente acompañada de una garantía extendida del fabricante (tipo Mercedes-Benz Certified) para protegerse de los costes exorbitantes asociados a las averías de las centralitas, las pantallas o la suspensión neumática. Evite los primeros modelos de producción.