La Mercedes-Benz Clase A de cuarta generación (W177 para la berlina compacta, V177 para la berlina de tres volúmenes) marca una ruptura tecnológica importante con la introducción del sistema de infoentretenimiento MBUX. Posicionada como el compacto premium de referencia frente a los Audi A3 y BMW Serie 1, ofrece una calidad de acabado notablemente superior a la generación anterior (W176). Una reestilización (facelift) llegó a finales de 2022, aportando una hibridación ligera (MHEV 48V) en los bloques de gasolina, la eliminación del panel táctil central y una actualización de software. Aunque la demanda global se orienta hacia la gasolina y el híbrido, la oferta diésel (que nos interesa particularmente aquí) sigue siendo una de las más logradas del mercado, con bloques muy eficientes (OM608
La Mercedes Clase A W177 es un compacto premium altamente deseable, que ha sabido corregir los defectos de confort y acabado de su predecesor. Si buscas un diésel, es una excelente elección. El pequeño 1.5L (180d hasta 2020) es un camello ultra-fiable ideal para presupuestos ajustados. Sin embargo, el 2.0L diésel (OM654q en 200d o 220d) es la verdadera joya de esta gama: ofrece un placer de conducción superior, una fiabilidad notable y un consumo irrisorio en autopista. Evita los modelos de gasolina 2.0L (220/250) de 2018-2019 sin garantía debido a los riesgos relacionados con la culata. Prioriza un modelo posterior a 2020 para escapar de los fallos electrónicos iniciales del sistema MBUX.