El Mercedes-Benz Clase A de segunda generación (W169) conserva la atípica arquitectura en «sándwich» de su predecesor (W168), ofreciendo una relación habitabilidad/tamaño excepcional (3,83 m de largo) y una seguridad pasiva de alto nivel. Disponible en 3 puertas (C169) y 5 puertas (W169), se posiciona como un urbano premium monovolumen. El rediseño de mitad de ciclo (Fase 2) que tuvo lugar en la primavera de 2008 es crucial: corrige numerosos defectos de juventud, en particular problemas de corrosión severa en las aberturas y mejora la calidad percibida. Si bien el coche es práctico, su arquitectura hace que cualquier intervención mecánica sea compleja y costosa (el motor está inclinado bajo el piso).
El Mercedes Clase A W169 es un coche polarizador. Su concepto de ingeniería es brillante para el usuario (espacio, seguridad) pero punitivo para el bolsillo en caso de avería debido a la inaccesibilidad mecánica. Si busca un Diésel (OM640): priorice imperativamente una versión rediseñada (Fase 2, después de 2008) con caja manual, con un historial de mantenimiento impecable, y huya de los ejemplares que hayan circulado exclusivamente por ciudad (atasco garantizado). Las versiones de gasolina manuales siguen siendo la opción más segura para este modelo. La caja CVT debe evitarse a menos que la placa ya haya sido reemplazada por un especialista.