La Mazda MX-5 de tercera generación (nombre en clave NC) marca una evolución importante para el célebre roadster. Basada en una plataforma acortada del Mazda RX-8, es más rígida, más segura y más espaciosa que sus predecesoras (NA y NB), aunque ha ganado algo de peso. Introdujo por primera vez la opción de un techo duro retráctil eléctricamente (PRHT - Power Retractable Hard Top) en 2006, que tuvo un éxito inmenso. La carrera del NC se divide en tres fases: el NC1 (2005-2008), el NC2 (2009-2012) que aporta importantes mejoras mecánicas (motor forjado en el 2.0, caja revisada) y estéticas, y el NC3 (2013-2015) con retoques menores (parachoques delantero, capó activo para peatones). En general, es un coche extremadamente fiable, cuyo principal enemigo sigue siendo la corrosión y la negligenc
El Mazda MX-5 NC es sin duda el roadster más homogéneo y utilizable a diario de su linaje, especialmente en su versión con techo rígido (PRHT). Su fiabilidad mecánica es excelente, siempre que se vigile escrupulosamente el nivel de aceite. La elección ideal es una versión 2.0L Fase 2 (NC2, a partir de 2009) que se beneficia de un motor forjado y una caja de cambios mejorada. Sin embargo, la compra debe estar condicionada a una inspección rigurosa de los bajos: el óxido es el único verdadero enemigo de este coche. Si el chasis está sano y los desagües desatascados, es una compra pasional sin riesgo financiero importante.