El Mazda MX-5 de primera generación (nombre en clave NA), también conocido como Miata en América del Norte y Eunos Roadster en Japón, es un icono de la historia del automóvil. Lanzado en 1989, resucitó el segmento de los pequeños roadsters deportivos (inspirado en los roadsters británicos de los años 60 como el Lotus Elan) aportando la legendaria fiabilidad japonesa. Famoso por sus faros escamoteables (pop-up headlights), su peso pluma (aproximadamente 950 kg) y su filosofía Jinba Ittai (la ósmosis entre el jinete y su montura), el NA ofrece una experiencia de conducción pura, comunicativa y de propulsión. Hoy en día, es un vehículo de colección muy apreciado. Su fiabilidad mecánica es excepcional, pero su peor enemigo, dada su edad, sigue siendo la corrosión.
El Mazda MX-5 NA es una obra maestra de la ingeniería automotriz asequible. Mecánicamente, es un tanque de guerra disfrazado de bailarina: los motores B6 y BP son casi indestructibles si se mantienen con un mínimo de cuidado. Sin embargo, su avanzada edad hace que la inspección de la carrocería sea primordial. El óxido es el único verdadero motivo de preocupación. Si encuentra un ejemplar sano (o ya restaurado según las reglas del arte en los umbrales y largueros), no lo dude. Priorice un modelo 1.6 de 115 CV (posterior a 1991 para evitar el SNC) por su pureza original, o un 1.8 para mayor versatilidad y el diferencial Torsen.