El Mazda 6 de tercera generación (código de chasis GJ, luego GL después del lavado de cara de 2015) fue lanzado en 2012, marcando un punto de inflexión estilístico y tecnológico para la marca. Adoptando el lenguaje de diseño 'Kodo – El alma del movimiento' e integrando el conjunto de tecnologías Skyactiv (motores, transmisiones, chasis), se posiciona como una berlina familiar elegante y dinámica, ofreciendo una alternativa seria a las referencias alemanas y francesas. Se benefició de dos lavados de cara importantes: el primero en 2015 (GL) con mejoras interiores, una insonorización reforzada y la introducción del G-Vectoring Control (GVC); el segundo en 2018, que trajo una remodelación más significativa de la parte delantera, un interior aún más refinado y la introducción del motor 2.5 Sky
El Mazda 6 de tercera generación es una excelente berlina familiar, que ofrece una rara combinación de estilo, placer de conducción y fiabilidad, especialmente con sus motores de gasolina Skyactiv-G. Para una compra tranquila y recomendada: Priorice las versiones de gasolina (2.0L o 2.5L Skyactiv-G). Son de una fiabilidad notable, económicas de mantener y ofrecen un placer de conducción innegable. El 2.5L Turbo es una excelente opción para quienes buscan más potencia sin sacrificar la fiabilidad. Para una compra a negociar o con precaución: Los modelos diésel 2.2 Skyactiv-D de los primeros años (2012-2015) deben considerarse con la mayor precaución. Es imperativo verificar que se hayan realizado las retiradas relativas a la cadena de distribución y las juntas de los inyectores y que el historial de mantenimiento sea impecable. Los modelos diésel posteriores a 2016 son más fiables, pero aún requieren un uso adecuado (viajes largos) para evitar problemas de FAP y de acumulación de carbonilla. En general, el Mazda 6 GJ/GL es una elección acertada para quien busca una berlina fiable, bien acabada y agradable de usar, siempre que se elija bien la motorización y se verifique el historial