La Mazda 6 de segunda generación, conocida con el código de chasis GH, fue lanzada en 2007 y producida hasta 2012. Sucede a la primera generación (GG/GY) y se posiciona en el segmento de los sedanes familiares, disponible en carrocerías sedán de 4 puertas, sedán de 5 puertas (hatchback) y familiar (Sport Combi). La Mazda 6 GH conservó la filosofía 'Zoom-Zoom' de la marca, ofreciendo un comportamiento en carretera dinámico y un diseño más afilado que su predecesor. Se benefició de un ligero rediseño en 2010, que aportó retoques estéticos menores (parachoques, ópticas) y mejoras técnicas, especialmente en las motorizaciones diésel. En general, el Mazda 6 GH es un coche agradable de conducir, bien equipado y que ofrece una buena relación calidad-precio en el mercado de segunda mano. Sin embar
El Mazda 6 GH es un coche atractivo por su diseño, su placer de conducción y su equipamiento. Sin embargo, la elección de la motorización es absolutamente crucial para su fiabilidad a largo plazo. Nuestro veredicto es claro: priorice imperativamente las motorizaciones de gasolina. Los bloques 1.8, 2.0 y sobre todo 2.5 MZR son de una robustez ejemplar y ofrecerán una tranquilidad que los diésel no pueden igualar. Son menos propensos a averías costosas y su mantenimiento es más sencillo. En cuanto a los diésel (2.0 y 2.2 MZR-CD), recomendamos la mayor precaución, incluso evitarlos. Los problemas recurrentes y costosos del DPF, de la cadena de distribución (en el 2.2), del turbo y de los inyectores pueden convertir una buena oferta en un pozo sin fondo financiero. Si a pesar de todo considera un diésel, un historial de mantenimiento completo e impecable es innegociable, con pruebas de reemplazo de la cadena de distribución y un seguimiento riguroso del DPF. Una inspección exhaustiva por un especialista de Mazda es indispensable. En resumen, un Mazda 6 GH de gasolina es una excelente opción de segunda mano. Un diésel, incluso a bajo precio, es una apuesta arriesgada.