El Mazda3 de segunda generación (Tipo BL), lanzado en 2009 y rediseñado a finales de 2011, aprovecha el excelente chasis de la primera generación (BK) al tiempo que corrige su principal defecto: la sensibilidad a la corrosión. Posicionado como un compacto dinámico, ofrece un placer de conducción superior a la media del segmento gracias a una dirección precisa y una suspensión afinada. Si bien los motores de gasolina (MZR y los primeros Skyactiv-G al final de su vida útil en algunos mercados) destacan por su fiabilidad casi impecable, las versiones diésel (compartidas con PSA o desarrolladas internamente) empañan el historial con averías costosas. Es un modelo muy recomendable de segunda mano, siempre que se opte por la versión de gasolina.
El Mazda3 (BL) es un excelente compacto de segunda mano, con la estricta condición de optar por un motor de gasolina. Los bloques 1.6 y 2.0 MZR son modelos de robustez que soportan altos kilometrajes sin inmutarse, con un mantenimiento minimalista (distribución por cadena). El chasis es una delicia para los amantes de la conducción. Sin embargo, las versiones diésel (especialmente el 2.2 MZR-CD) deben evitarse debido a costosos defectos de diseño (cadena, FAP, dilución de aceite). La versión deportiva MPS es un futuro clásico, pero exige un historial de mantenimiento impecable y un presupuesto considerable.