Land Rover Range Rover Velar I (L560) (2017 – 2021)

Puntuación de fiabilidad : 4.2/10

El Range Rover Velar (L560) marcó un punto de inflexión estilístico para Land Rover en su lanzamiento en 2017. Posicionado entre el Evoque y el Range Rover Sport, inauguró el lenguaje de diseño depurado de la marca, caracterizado por tiradores de puerta enrasados y la interfaz interior de doble pantalla táctil 'Touch Pro Duo'. Si bien su diseño, su confort de marcha (especialmente con la suspensión neumática) y sus capacidades todoterreno (Terrain Response) son innegables, el Velar de primera fase (2017-2021) sufre de una reputación de fiabilidad muy mejorable. Los problemas electrónicos son innumerables, y las motorizaciones diésel (que representan la mayoría de las ventas en Europa en este período) exigen una vigilancia absoluta, en particular los bloques de 4 cilindros Ingenium. Una com

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Range Rover Velar de primera generación es una obra maestra de diseño que esconde graves defectos mecánicos y electrónicos. Si busca un modelo diésel (D180/D240), la precaución debe ser extrema: el motor Ingenium es conocido por sus roturas de la cadena de distribución y sus problemas de dilución del aceite. Un modelo sin un historial de mantenimiento perfecto (cambios de aceite cada 10.000 km) debe evitarse por completo. Los V6 diésel ofrecen un mayor agrado de conducción pero no están exentos de grandes problemas (cigüeñal). Las versiones de gasolina son en general más seguras mecánicamente, pero no escapan a los caprichos electrónicos (pantallas, tiradores de puertas, suspensión). Comprar únicamente con una garantía prolongada sólida y un presupuesto de mantenimiento considerable.