Land Rover Range Rover Sport II (L494) (2013 – 2022)

Puntuación de fiabilidad : 4.2/10

El Land Rover Range Rover Sport de segunda generación (L494) marca un punto de inflexión técnico importante respecto a su predecesor (L320) al adoptar una arquitectura íntegramente de aluminio, lo que le permite perder hasta 420 kg. Posicionado como el SUV dinámico y lujoso por excelencia, ofrece unas prestaciones en carretera y todoterreno excepcionales. Se benefició de un restyling a finales de 2017 (modelos 2018) que introdujo nuevos faros, la doble pantalla táctil (Touch Pro Duo) y la versión híbrida enchufable P400e. Sin embargo, a pesar de su posicionamiento de muy alta gama, el L494 sufre de un historial de fiabilidad particularmente sombrío. Los datos del TÜV Report (22.5% de rechazos a los 3 años), del ADAC (5.8 averías/1000 vehículos) y de What Car? (puntuación de 2/5, 36% de ave

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Range Rover Sport L494 es un vehículo paradójico: es uno de los SUV más deseables, lujosos y prestacionales del mercado, pero también es uno de los menos fiables. Las estadísticas del ADAC, del TÜV Report y de What Car? son concluyentes. Si busca una motorización de gasolina, evite los primeros V8 5.0 SC (antes de 2015) debido a los problemas de distribución, y priorice los recientes 6 cilindros en línea (P360/P400) o un V8 posterior a 2016 con un historial de mantenimiento maniático. El modelo PHEV (P400e) debe abordarse con extrema precaución dadas las llamadas a revisión de la batería. Regla de oro: nunca compre este vehículo sin una garantía de avería mecánica completa y válida.