Land Rover Range Rover Sport II (L494) (2013 – 2022)

Puntuación de fiabilidad : 4.2/10

El Land Rover Range Rover Sport de segunda generación (L494) marca una importante ruptura tecnológica con su predecesor (L320). Gracias a la adopción de una estructura monocasco de aluminio compartida con el Range Rover clásico (L405), pierde hasta 420 kg, transformando radicalmente su comportamiento en carretera y sus prestaciones. Posicionado como el SUV dinámico de lujo por excelencia, ofrece unas capacidades todoterreno excepcionales combinadas con un confort de limusina. En 2018 se llevó a cabo un importante restyling, introduciendo el sistema de infoentretenimiento Touch Pro Duo de doble pantalla y la motorización híbrida enchufable (PHEV P400e). A pesar de sus innegables cualidades, el L494 sigue lastrado por una fiabilidad global muy mediocre, heredando los problemas crónicos de la

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Range Rover Sport L494 es un vehículo paradójico: majestuoso, ultracómodo y temible tanto en carretera como en todoterreno, lamentablemente está lastrado por una fiabilidad catastrófica. Los datos del ADAC, del TÜV (22.5% de defectos) y de What Car? (2/5) son unánimes: es una compra de alto riesgo financiero. Las motorizaciones diésel (especialmente el SDV6) son particularmente vulnerables a roturas costosas si se utilizan en ciudad (FAP, EGR, cigüeñal). Consejo de compra: Si debe comprar uno obligatoriamente, EVITE los diésel SDV6 anteriores a 2018 y los primeros PHEV P400e. NEGOCIE firmemente un modelo de gasolina (V8 Supercharged) o un diésel de 6 cilindros en línea reciente (D300 post-2020), exija un libro de mantenimiento 100% de la red Land Rover con cambios de aceite anuales, y contrate imperativamente una garantía de avería mecánica completa que cubra la suspensión neumática y la electrónica.