Land Rover Range Rover IV (L405) (2012 – 2022)

Puntuación de fiabilidad : 5.2/10

El Land Rover Range Rover de cuarta generación (L405) marcó una revolución técnica en su lanzamiento en 2012 gracias a la adopción de una estructura monocasco 100 % de aluminio, lo que permitió un ahorro de peso espectacular (hasta 420 kg según las versiones). Posicionado como el summum de los SUV de lujo, combina un confort digno de una limusina con unas capacidades todoterreno excepcionales (sistema Terrain Response 2). En 2018 se llevó a cabo un importante restyling que introdujo el sistema de infoentretenimiento Touch Pro Duo de doble pantalla, faros Matrix LED y la motorización híbrida enchufable (PHEV P400e). Si bien sus prestaciones en carretera y su refinamiento son excepcionales, su fiabilidad global sigue siendo su talón de Aquiles, con averías electrónicas recurrentes y graves d

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Range Rover L405 es un vehículo paradójico: es sin duda el SUV más majestuoso y polivalente de su generación, pero su fiabilidad es indigna de su categoría. La compra de un modelo equipado con el 3.0 V6 Diésel (TDV6/SDV6) es una apuesta extremadamente arriesgada debido a las frecuentes roturas de cigüeñal. Si desea un diésel, priorice el robusto V8 4.4 (SDV8) o los recientes 6 cilindros en línea Ingenium (post-2020). Las versiones de gasolina (V8 Supercharged) son mecánicamente más sólidas pero requieren un mantenimiento meticuloso del circuito de refrigeración. Regla de oro: nunca compre este vehículo sin un historial de mantenimiento completo, transparente e idealmente cubierto por una sólida garantía de avería mecánica (tipo Land Rover Approved).