Land Rover Discovery Sport I (L550) (2014 – 2019)

Puntuación de fiabilidad : 4.2/10

El Land Rover Discovery Sport de primera generación (L550) sucedió al Freelander 2 en 2014. Posicionado como un SUV familiar premium compacto, destaca por su configuración de 5+2 plazas (rara en la categoría) y sus verdaderas capacidades todoterreno gracias al sistema Terrain Response. Aunque su diseño y habitabilidad han seducido, su carrera se ha visto fuertemente empañada por problemas de fiabilidad importantes, particularmente en las motorizaciones diésel Ingenium introducidas a finales de 2015 y en las primeras cajas automáticas ZF de 9 marchas. Las estadísticas independientes (TÜV, ADAC, What Car?) lo clasifican sistemáticamente en la parte baja de la tabla en materia de fiabilidad para este período (antes del restyling de 2019). Nota global de fiabilidad: Mediocre.

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Land Rover Discovery Sport de primera generación (2014-2019) es un vehículo extremadamente seductor sobre el papel, pero cuya fiabilidad real es alarmante. Los datos del TÜV (20.5% de defectos a los 3 años), del ADAC y de What Car? (2.5/5) confirman un diseño problemático. El motor diésel 2.0 Ingenium (el más extendido) sufre un defecto de diseño importante relacionado con la regeneración del FAP, lo que provoca una dilución del aceite y la rotura de la cadena de distribución. Si debe comprar absolutamente este modelo, priorice los primeros modelos (2014-2015) equipados con el antiguo motor 2.2 diésel (origen PSA/Ford), mucho más robusto, o decántese por las motorizaciones de gasolina, siempre que acepte un consumo elevado. En cualquier caso, es indispensable contar con una sólida garantía de avería mecánica.