El Land Rover Discovery de quinta generación (L462) se benefició de un restyling de mitad de ciclo en 2021. Este facelift aportó evoluciones estéticas menores pero cambios técnicos importantes: la introducción del sistema de infoentretenimiento Pivi Pro (mucho más reactivo que el antiguo InControl Touch) y la sustitución de los antiguos motores V6 por la nueva familia de motores de seis cilindros en línea Ingenium (gasolina y diésel) equipados con hibridación ligera (MHEV) de 48V. Aunque sigue siendo uno de los SUV familiares de 7 plazas más versátiles y cómodos del mercado, con capacidades todoterreno inigualables, su historial de fiabilidad sigue siendo muy sombrío. Las estadísticas independientes (TÜV, ADAC, What Car?) lo clasifican sistemáticamente entre los vehículos menos fiables de
El Land Rover Discovery V restyling (2021-2025) es una paradoja automovilística. Sobre el papel y al volante, es uno de los SUV familiares más logrados del mundo: un confort imperial, 7 plazas reales y motores de 6 cilindros Ingenium (P360) de gran refinamiento. Desgraciadamente, la realidad de su fiabilidad es abrumadora. Con una tasa de defectos del 25% en la inspección técnica (TÜV) a los 3 años y un 38% de propietarios reportando una avería en el primer año (What Car?), la compra de un Discovery de segunda mano es una apuesta muy arriesgada. Los motores de gasolina están especialmente afectados por llamadas a revisión críticas relativas a fugas de aceite importantes (carcasa del filtro, turbo, árbol de levas) que pueden provocar incendios o roturas del motor. Veredicto: A EVITAR sin una garantía sólida. Si le seducen sus prestaciones únicas, compre este vehículo únicamente en un concesionario con el sello Land Rover Approved que incluya una garantía total de 24 meses como mínimo. Huya de los modelos fuera de la red oficial sin un historial de mantenimiento transparente y sin pruebas de que se han realizado todas las llamadas a revisión.