Land Rover Defender I (L316) (1990 – 2016)

Puntuación de fiabilidad : 6.8/10

El Land Rover Defender de primera generación (L316) es un icono absoluto del automóvil. Heredero directo de los Land Rover Series I, II y III, adopta el nombre 'Defender' en 1990 para distinguirse del Discovery. Vehículo utilitario y todoterreno puro y duro, se basa en un chasis de escalera de acero y una carrocería de aluminio. Aunque las motorizaciones diésel (Tdi, Td5, TDCi) representan la abrumadora mayoría de las ventas en Europa, las versiones de gasolina (especialmente los V8) tienen un aura particular. Se destinaron principalmente al mercado norteamericano (NAS), a ediciones limitadas (50th Anniversary) o a mercados específicos (Sudáfrica con el 6 cilindros BMW). Comprar un Defender de gasolina hoy en día es una elección de puro apasionado o coleccionista, justificada por el placer

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

La compra de un Land Rover Defender I (L316) es una cuestión de pura pasión, y esto es aún más cierto para las raras versiones de gasolina. Si busca un V8, priorice un 3.5L o 3.9L por su simplicidad, o prepare un presupuesto considerable para fiabilizar un 4.0L (camisas reforzadas obligatorias). El Santo Grial absoluto sigue siendo la versión sudafricana 2.8i con motor BMW, que combina el encanto del Defender con una mecánica noble y fiable. Sea cual sea el motor, el estado del chasis y del mamparo (óxido) debe dictar su compra mucho antes que el kilometraje. Huya de los ejemplares maquillados con blaxon. Es un vehículo que requiere atención, indulgencia con sus fugas, pero que ofrece un placer de conducción analógico inigualable.