El Kia Sportage de quinta generación (nombre en clave NQ5) marca una ruptura radical con sus predecesores. Adoptando el lenguaje estilístico 'Opposites United', se distingue por un frontal atrevido con luces diurnas en forma de boomerang. Como novedad, Kia ofrece dos distancias entre ejes: una versión corta (SWB) específicamente calibrada para Europa, y una versión larga (LWB) para América del Norte, Corea del Sur y Australia. El habitáculo da un salto espectacular en términos de calidad percibida y tecnología, integrando una doble pantalla curva. En el plano mecánico, esta generación se centra en la electrificación (MHEV, HEV, PHEV) en torno al bloque de gasolina 1.6 T-GDI, manteniendo al mismo tiempo motorizaciones térmicas clásicas (gasolina y diésel) según los mercados. Es un SUV famil
El Kia Sportage V (NQ5) es una elección extremadamente racional y tranquilizadora en el mercado de los SUV compactos. Su mejora tecnológica y su diseño audaz lo convierten en un vehículo muy atractivo. En cuanto a la fiabilidad, las motorizaciones de gasolina (especialmente la familia 1.6 T-GDI electrificada) se muestran robustas, aunque el sistema de descontaminación (FAP de gasolina) exige salir regularmente de los centros urbanos para evitar la obstrucción. La versión HEV (230 CV) representa el mejor compromiso global. La compra es altamente recomendada, sobre todo porque la larga garantía del fabricante cubre los posibles defectos de juventud de esta reciente generación.