El Kia Sorento de primera generación (código interno BL) marcó un punto de inflexión importante para el fabricante coreano, posicionándolo en el mercado mundial de los SUV. A diferencia de los SUV modernos con carrocería autoportante, el Sorento I se basa en un chasis de largueros (body-on-frame) con un eje trasero rígido, lo que lo convierte en un verdadero todoterreno y un excelente vehículo de remolque (hasta 3 toneladas de capacidad), a pesar de lucir una carrocería de líneas suaves que recuerdan al Mercedes ML de la época. Se benefició de un rediseño (facelift) a finales de 2006, que trajo retoques estéticos, una mejora en la calidad interior y, sobre todo, una renovación de las motorizaciones (el 2.5 CRDi pasó de 140 a 170 CV, y se introdujeron nuevos motores V6 de gasolina). Aunque
El Kia Sorento I es un vehículo paradójico: vendido como un SUV familiar, en realidad esconde la arquitectura de un verdadero 4x4 rústico. Es una opción excepcional para quienes necesitan remolcar cargas pesadas (remolques de caballos, barcos grandes) o circular por caminos difíciles a bajo coste. Sin embargo, su compra hoy en día exige mucha precaución. Evite a toda costa los diésel de 140 CV (2002-2006) cuyo depósito no haya sido sustituido, bajo riesgo de averías costosas y repetitivas. La mejor opción sigue siendo el 2.5 CRDi de 170 CV (Fase 2, 2006-2009), más logrado, siempre que se inspeccione meticulosamente el chasis para detectar cualquier rastro de corrosión perforante.