Jeep Wrangler IV (JL) (2018 – 2025)

Puntuación de fiabilidad : 7.2/10

El Jeep Wrangler de cuarta generación (JL) marca una evolución importante para el icono del todoterreno. Aunque conserva su arquitectura rústica (chasis de largueros, ejes rígidos) y su diseño atemporal, da un salto espectacular en cuanto a calidad de acabados, confort de marcha y tecnología a bordo. La introducción de la motorización híbrida enchufable (4xe) ha permitido perpetuar el modelo en los mercados europeos fuertemente gravados, mientras que Norteamérica ha disfrutado de versiones extremas como el Rubicon 392 (V8). Un restyling en 2024 aportó una nueva parrilla, una pantalla táctil de 12,3 pulgadas de serie, airbags de cortina y un eje trasero flotante (Dana 44) en la versión Rubicon. Si bien sus capacidades todoterreno siguen siendo inigualables, su fiabilidad global se ve empaña

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Jeep Wrangler JL es un vehículo pasional con capacidades excepcionales. Si busca fiabilidad, dé prioridad absoluta a las motorizaciones de gasolina clásicas (2.0T Hurricane o 3.6 V6 Pentastar) acopladas a la caja de cambios automática de 8 velocidades (ZF), que resultan muy robustas con el uso. Por el contrario, la versión híbrida enchufable 4xe debe abordarse con extrema precaución: aunque es atractiva fiscalmente, acumula graves problemas de juventud (riesgos de incendio de la batería, fallos de software bloqueantes). Del mismo modo, las versiones diésel (especialmente el 3.0 EcoDiesel) y las cajas manuales han sufrido importantes llamadas a revisión. La compra de un Wrangler de ocasión exige una verificación meticulosa del historial de llamadas a revisión (comprobación del VIN obligatoria) y una inspección de los bajos.