La primera generación del Jaguar XF (código interno X250) marcó una ruptura radical para la marca británica. Sustituto del envejecido S-Type, abandonó el estilo neorretro por líneas modernas, fluidas y agresivas firmadas por Ian Callum. Posicionado en el segmento E (berlinas premium), destaca por su lujoso habitáculo (aireadores pivotantes, selector de marchas rotativo) y su excelente compromiso entre confort y dinamismo. El restyling (Facelift / Fase 2) introducido a finales de 2011 es crucial: afina el diseño (faros más finos con firma LED, luces traseras modificadas), moderniza la electrónica de a bordo e introduce nuevas motorizaciones (incluyendo el motor diésel de 4 cilindros 2.2 y la caja de cambios ZF de 8 marchas). Aunque atractiva, la XF X250 sufrió problemas de juventud (electró
La primera generación del Jaguar XF es una berlina llena de encanto que ofrece una alternativa con carácter al clasicismo alemán. Sin embargo, exige un comprador bien informado. Evite a toda costa el diésel 2.7 V6 de los primeros años y desconfíe de los V8 5.0 anteriores a 2013 cuya distribución no haya sido rehecha. La mejor elección racional es un modelo Fase 2 (post-2011) equipado con el 2.2D o el 3.0D V6, con la condición estricta de que el historial de mantenimiento sea intachable y que el vehículo no haya circulado exclusivamente por ciudad. Prevea un presupuesto para los pequeños caprichos electrónicos (cerraduras, elevalunas).