El Jaguar S-Type (nombre en clave X200) marca el regreso de la firma de Coventry al segmento de las berlinas de carretera (segmento E). Basado en la plataforma Ford DEW98 (compartida con el Lincoln LS), luce un diseño neorretro fuertemente inspirado en el mítico Jaguar Mark 2. Si bien su estilo sedujo, sus primeros años de producción se vieron empañados por importantes problemas de fiabilidad y un acabado indigno de la marca. Afortunadamente, la renovación de 2002 (Fase 2) transformó el coche: nuevo interior, trenes de rodaje revisados, nuevas cajas de cambios y motores más fiables. Hoy en día es un 'youngtimer' asequible, siempre que se elija el año de fabricación correcto.
El Jaguar S-Type es una berlina con dos caras. Los modelos de la Fase 1 (1999-2002), especialmente los equipados con el V8 4.0, son verdaderos nidos de problemas mecánicos y deben evitarse absolutamente, a menos que tengan un historial impecable. Sin embargo, a partir de 2002 (Fase 2), Jaguar corrigió el rumbo de manera espectacular. Las versiones equipadas con el V6 3.0 o el V8 4.2 de gasolina se convierten en excelentes coches de carretera, fiables y lujosos. El diésel 2.7, aunque potente, exige un mantenimiento meticuloso y no es adecuado para la ciudad. Sea cual sea el modelo, la inspección de los bajos de la carrocería para detectar óxido oculto es el paso más crucial antes de la compra.