El Jaguar E-PACE rediseñado (generación X540, introducido a finales de 2020 para el año modelo 2021) marca una evolución técnica importante respecto a la primera fase. Aunque el diseño exterior evoluciona sutilmente, el vehículo adopta la nueva plataforma PTA (Premium Transverse Architecture) de Jaguar Land Rover, compartida con el Range Rover Evoque. Esta arquitectura, más rígida, permite la integración de motorizaciones microhíbridas (MHEV) e híbridas enchufables (PHEV). El interior da un salto cualitativo con la integración del excelente sistema de infoentretenimiento Pivi Pro. Sin embargo, el principal defecto del E-PACE se mantiene: un peso excesivo (a menudo superior a 1,8 toneladas, e incluso 2,1 toneladas en PHEV), que penaliza el consumo, el dinamismo y acelera el desgaste del tre
El Jaguar E-PACE rediseñado (2021+) corrige los principales defectos de juventud de la primera fase, en particular gracias a un interior modernizado (Pivi Pro) y una plataforma más rígida. La motorización de gasolina (P200 o P250) es la opción más segura y coherente para este modelo, evitando los graves problemas de acumulación de carbonilla de los diésel Ingenium. Sin embargo, hay que aceptar un consumo de combustible elevado, consecuencia directa de un peso irrazonable para la categoría. Este sobrepeso implica también una mayor vigilancia sobre el desgaste de los frenos y del tren de rodaje. La compra es recomendable únicamente si el historial de mantenimiento es impecable y si se han realizado las llamadas a revisión (especialmente en el turbo y los airbags).