El Isuzu D-Max de 3ª generación (TFR/TFS), lanzado a finales de 2019 y llegado a los mercados mundiales en 2020, marca un punto de inflexión importante para el fabricante japonés. Conocido por su ADN de vehículo comercial puro y duro, este nuevo D-Max (que también sirve de base para el Mazda BT-50) experimenta un espectacular salto de categoría: interior modernizado, insonorización mejorada e integración masiva de ayudas a la conducción (ADAS) que le permiten conseguir 5 estrellas en el test de choque Euro NCAP. Nota sobre la motorización de gasolina: Aunque la solicitud se centra específicamente en la gasolina, es mi deber como experto aclarar que el D-Max de 3ª generación no ofrece ninguna motorización de gasolina en sus mercados mundiales (Europa, Oceanía, Asia, Sudamérica). Isuzu es un
El Isuzu D-Max de 3ª generación es una herramienta de trabajo formidable. Si busca un pick-up de gasolina, tendrá que recurrir a otros mercados u otras marcas (como el Ford Ranger 2.3 EcoBoost o el Toyota Tacoma), ya que Isuzu asume plenamente su estatus de especialista en diésel pesado. Al aceptar esta motorización (el 1.9L en Europa o el indestructible 3.0L en otros lugares), está comprando uno de los vehículos más robustos de su categoría. Es menos refinado que un Ford Ranger, pero su diseño derivado del mundo de los vehículos pesados garantiza una longevidad excepcional. Una compra muy recomendable para profesionales y aventureros.