El Hyundai Santa Fe de cuarta generación (código interno TM) fue lanzado en 2018, sucediendo al modelo DM. Se posicionó como el SUV familiar de alta gama de la marca, ofreciendo hasta siete plazas, un mayor confort y una rica dotación tecnológica. Su diseño evolucionó hacia una mayor modernidad y robustez, con una firma luminosa distintiva. Un importante restyling se produjo a finales de 2020 (a veces denominado TM PE por Product Enhancement), aportando modificaciones estéticas significativas (frontal, luces traseras), un interior revisado con una nueva consola central y una pantalla táctil más grande, así como la introducción de nuevas motorizaciones híbridas e híbridas enchufables, y una actualización de los motores diésel existentes. En general, el Santa Fe IV es un vehículo fiable y bi
El Hyundai Santa Fe IV es una excelente opción para quien busca un SUV familiar espacioso, confortable y bien equipado. Su fiabilidad general es buena, siempre que se respete un mantenimiento riguroso, especialmente para las motorizaciones diésel y las cajas DCT. Para los diésel (2.0 y 2.2 CRDi): Priorice los modelos con un historial de trayectos largos y un mantenimiento escrupuloso del sistema AdBlue y del FAP. El 2.2 CRDi post-facelift con la caja DCT de 8 marchas es particularmente recomendable por su agrado de uso y su bajo consumo, pero el cambio de aceite de la caja es imperativo. Para los gasolina GDi: Esté atento al mantenimiento y prevea una descarbonización si el vehículo tiene un kilometraje elevado o un historial de trayectos cortos. Las versiones T-GDi son más prestacionales y generalmente fiables. Para los híbridos/PHEV: Son opciones modernas y muy relevantes para la ciudad y los trayectos diarios, ofreciendo una excelente eficiencia. La fiabilidad del sistema híbrido es buena, respaldada por la garantía de Hyundai. En general, el Santa Fe IV representa un valor seguro en el mercado de segunda mano, ofreciendo un alto nivel de prestaciones para un presupuesto control