El Hyundai Kona de segunda generación (nombre en clave SX2) marca una evolución radical respecto a su predecesor. Basado en la plataforma K3 (compartida con el Kia Niro SG2), crece considerablemente (+15 cm de longitud) para posicionarse al borde del segmento C-SUV, ofreciendo finalmente una habitabilidad trasera y un volumen de maletero competitivos. Diseñado primero como un vehículo eléctrico (diseño EV-first) antes de ser ofrecido en versiones térmicas e híbridas, se distingue por su tira de luz futurista Seamless Horizon. El interior da un salto tecnológico con una doble pantalla digital y actualizaciones OTA (Over-The-Air), conservando inteligentemente los controles físicos para la ergonomía. Es un modelo maduro, versátil y muy logrado.
El Hyundai Kona II (SX2) es un vehículo que ha alcanzado su plena madurez. Al corregir el principal defecto de su predecesor (la falta de espacio), se convierte en un vehículo principal ideal para una familia pequeña. La versión 1.6 GDI HEV (Híbrida) es la compra maestra: ofrece una fiabilidad probada, un consumo irrisorio y una gran suavidad de conducción. La versión eléctrica (EV) también es excelente, aunque su velocidad de carga es media; solo habrá que asegurarse de que el software de la ICCU esté actualizado. Las versiones térmicas puras son fiables, con una mención especial para el 1.6 T-GDI norteamericano que finalmente se beneficia de una verdadera caja automática de 8 velocidades. Una compra altamente recomendada, siempre que se soporten las alertas sonoras de las ayudas a la conducción europeas.