La tercera generación del Hyundai i30 (código PD) fue lanzada en 2017, marcando una evolución significativa en términos de diseño, tecnología y dinamismo en comparación con sus predecesores. Posicionado en el segmento altamente competitivo de los compactos, busca rivalizar con referencias establecidas como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Peugeot 308. Su diseño, más maduro y europeo, fue refinado durante un primer rediseño en 2020 (introduciendo nuevas motorizaciones MHEV, un diseño delantero/trasero revisado y un interior modernizado) y un segundo rediseño en 2024 (principalmente estético y tecnológico). La gama se ha enriquecido con versiones deportivas N-Line y el muy prestacional i30 N, aclamado por la crítica. En general, el i30 PD es un coche bien construido, que ofrece una bue
La tercera generación del Hyundai i30 es una excelente elección en el segmento de los compactos, ofreciendo un paquete muy completo y una fiabilidad globalmente sólida. Para un uso urbano y periurbano que priorice la fiabilidad y los costes de mantenimiento reducidos, las motorizaciones atmosféricas 1.4 MPI, 1.5 DPi y 2.0 MPI (según los mercados) son las más recomendadas. Son sencillas, robustas y menos propensas a los problemas de acumulación de carbonilla de los motores de inyección directa. Para un uso polivalente con un buen equilibrio rendimiento/consumo, los 1.0 T-GDI y 1.4 T-GDI (pre-rediseño) o 1.5 T-GDI (post-rediseño) son buenos candidatos. Sin embargo, un mantenimiento riguroso (cambios de aceite frecuentes, combustible de calidad, descarbonización preventiva) es crucial para prevenir la acumulación de carbonilla en las válvulas. La caja DCT, aunque mejorada, merece ser probada con atención. Los grandes viajeros apreciarán el 1.6 CRDi por su sobriedad y su par motor, siempre que se eviten los trayectos demasiado cortos que obstruyen el FAP. El i30 N es una bestia de carreras para los entusiastas, pero exige un presupuesto de mantenimiento y consumibles más elevado, y una