La Hyundai i30 de segunda generación (código GD) fue lanzada en 2012, sucediendo al primer i30 y compartiendo su plataforma con el Kia Cee'd de segunda generación. Posicionada en el segmento C, pretendía ser un competidor directo de las referencias europeas como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Opel Astra. Disponible en carrocerías berlina de 5 puertas y familiar (CW), fue elogiada por su diseño más maduro y europeo, su generoso equipamiento y su garantía de 5 años, un argumento de peso en aquella época. Un ligero rediseño se produjo en 2015, aportando retoques estéticos menores (parrilla, faros), nuevas llantas y la introducción de la versión deportiva i30 Turbo (1.6 T-GDI), así como la opción de la caja de cambios automática de doble embrague (DCT) en algunas motorizaciones. En gen
La Hyundai i30 de segunda generación es una excelente opción en el mercado de segunda mano, ofreciendo una fiabilidad global muy satisfactoria y un equipamiento generoso por su precio. Para un uso mayoritariamente urbano y periurbano, los 1.4 MPI y 1.6 MPI son los más recomendados: su simplicidad mecánica garantiza una fiabilidad a toda prueba y unos costes de mantenimiento reducidos. Su falta de potencia será su único defecto en autopista. Para un uso más polivalente (carretera, autopista), el 1.6 GDI es un buen compromiso entre prestaciones y consumo, pero habrá que estar atento al historial de mantenimiento y considerar una descarbonización preventiva con alto kilometraje. Los 1.6 CRDi también son muy buenas opciones para los grandes viajeros, siempre que no se limiten a trayectos urbanos cortos para preservar el FAP. La versión 1.6 T-GDI (i30 Turbo) está reservada a los amantes de la conducción deportiva, conscientes de las mayores exigencias de mantenimiento de un motor turbo de inyección directa. En resumen: El i30 GD es un coche para COMPRAR sin dudarlo, priorizando las motorizaciones de gasolina MPI o diésel CRDi bien mantenidas. Las versiones GDI requieren una verificación