La Honda Prelude de 4ª generación (chasis BA8/BA9/BB1/BB2/BB3/BB4) marca una ruptura estilística y tecnológica radical respecto a su predecesora. Atrás quedaron el diseño anguloso y los faros escamoteables, dando paso a líneas fluidas, robustas y agresivas. En el interior, se distingue por un salpicadero futurista transversal, que combina pantallas analógicas y digitales (según los acabados). Técnicamente, abandona el sistema 4WS (4 ruedas directrices) mecánico por una versión completamente electrónica. Es también la generación que introduce el mítico motor H22A VTEC, ofreciendo prestaciones de alto nivel. Hoy en día, es un youngtimer muy apreciado, reconocido por su fiabilidad mecánica global, aunque su avanzada edad exige una estricta vigilancia sobre la corrosión y el historial de mante
El Honda Prelude 4G es una obra maestra de la ingeniería japonesa de los años 90. Si buscas un daily driver original e indestructible, una versión 2.0i (F20A) es una elección magistral. Para los puristas y amantes de las sensaciones, el 2.2i VTEC (H22A) es un imprescindible, ofreciendo una experiencia mecánica rara. Sin embargo, la compra debe estar condicionada a una inspección rigurosa del óxido, verdadero talón de Aquiles del modelo. Huye de los ejemplares muy modificados o cuyas aletas traseras estén disimuladas con masilla. Prioriza un historial impecable, incluso con muchos kilómetros, a un coche poco rodado pero descuidado.