El Honda CR-V de tercera generación (código RE) marca un punto de inflexión radical en la historia del modelo. Atrás quedó el aspecto de todoterreno cúbico con la rueda de repuesto colgada en el portón trasero: el CR-V III adopta un diseño de SUV urbano (crossover), un centro de gravedad rebajado en 35 mm y un comportamiento en carretera mucho más dinámico, cercano al de una berlina. Se distingue por su habitabilidad excepcional, su modularidad (asiento trasero deslizante) y su maletero de doble piso. Un rediseño de mitad de ciclo se produjo a finales de 2009 (MY2010), aportando ligeros retoques estéticos, una insonorización mejorada y, sobre todo, el paso del motor diésel i-CTDi al i-DTEC (con la introducción de una caja de cambios automática en el diésel). Es uno de los SUV más fiables d
El Honda CR-V de tercera generación es una elección de segunda mano magistral para las familias que buscan un SUV espacioso, práctico y extremadamente fiable. Las versiones de gasolina (2.0 y 2.4) son verdaderos tanques mecánicos, capaces de superar los 300.000 km sin inmutarse, con un mantenimiento básico. Los diésel son muy agradables pero requieren la atención típica de los motores diésel modernos (FAP, volante motor). El principal punto negro de este modelo sigue siendo la fragilidad crónica de su compresor de aire acondicionado. Priorice un modelo de gasolina rediseñado (posterior a 2010) para una tranquilidad absoluta.