El Honda CR-V de segunda generación (chasis RD4 a RD9) marca una evolución importante respecto a su predecesor. Más espacioso, más seguro y mejor acabado, conserva el espíritu práctico que lo hizo exitoso (suelo plano, mesa de pícnic integrada en el maletero, portón trasero de apertura lateral con rueda de repuesto). En el aspecto mecánico, introduce la legendaria familia de motores de gasolina «K-Series» (K20 y K24) equipados con distribución por cadena y el sistema i-VTEC, ofreciendo una fiabilidad excepcional. Se realizó un restyling (facelift) a finales de 2004 (modelo 2005), que aportó retoques estéticos, una mejora del sistema de tracción total (Real Time 4WD más reactivo), una caja de cambios automática de 5 velocidades (en lugar de 4) y, para Europa, la introducción del primer moto
El Honda CR-V de segunda generación es un verdadero «tanque» si se elige con motorización de gasolina (2.0 o 2.4 i-VTEC). Estos bloques se encuentran entre los mejores motores de 4 cilindros jamás producidos. Es una compra altamente recomendada para familias que buscan un vehículo utilitario, espacioso e indestructible con un presupuesto ajustado. Sin embargo, es imperativo verificar el estado del compresor del aire acondicionado y asegurarse de que el diferencial trasero haya sido vaciado regularmente. A evitar: Las versiones diésel (2.2 i-CTDi) con muchos kilómetros sin un historial claro, ya que el coste de reemplazar un volante motor, un turbo o un colector de escape a menudo superará el valor residual del vehículo.