La Honda Civic de 8ª generación (chasis FN en 3 puertas, FK en 5 puertas para Europa) marcó una ruptura estilística radical, lo que le valió el apodo de «OVNI». Además de su diseño futurista, destaca por una habitabilidad excepcional gracias a su depósito de combustible situado bajo los asientos delanteros y su sistema de asiento trasero plegable («Magic Seats»). El maletero de 485 litros es digno del segmento superior. En 2009 se realizó un restyling (facelift), que aportó plásticos interiores de mejor calidad, una parrilla modificada y ajustes en la suspensión. Aunque la demanda aquí se centra en el motor diésel 2.2 i-CTDi (el primer motor diésel 100% diseñado por Honda, muy eficiente pero propenso a algunas debilidades periféricas), la gama de gasolina sigue siendo la referencia absolut
El Honda Civic VIII es un coche brillante, práctico y con un diseño atemporal. En cuanto al diésel 2.2 i-CTDi, el balance es contrastado: el motor en sí es robusto, pero sus periféricos (embrague, volante motor, colector) son puntos negros costosos. Solo debe comprarse si estos elementos han sido reemplazados recientemente con facturas que lo demuestren. Si conduce menos de 20.000 km al año, opte imperativamente por el 1.8 i-VTEC de gasolina, que ofrece una fiabilidad casi perfecta y le ahorrará elevadas facturas de mantenimiento.