GMC Terrain II (2018 – 2025)

Puntuación de fiabilidad : 7.6/10

La segunda generación del GMC Terrain marca una evolución importante respecto a su predecesor, adoptando una plataforma más ligera y unas dimensiones ligeramente reducidas para encajar mejor en el segmento de los SUV compactos. Primo técnico del Chevrolet Equinox, se distingue por un diseño más audaz, materiales interiores de mejor calidad y un posicionamiento «premium accesible», típico de la marca GMC. Se benefició de un rediseño (facelift) para el año modelo 2022, aportando retoques estéticos (faros LED rediseñados) y una actualización tecnológica, así como la introducción del acabado aventurero AT4. En general, su fiabilidad se sitúa en la media de la categoría, con una clara preferencia por las motorizaciones de gasolina de acceso, ya que las versiones diésel y el 2.0T fueron retirado

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

La segunda generación del GMC Terrain es un SUV compacto en general recomendable, siempre que se elija bien su motorización y su año. El motor 1.5T de gasolina es la opción más segura y racional, ofreciendo una sólida fiabilidad y unos costes de mantenimiento controlados. El 2.0T, aunque prestacional, requiere un seguimiento más riguroso. Por el contrario, el 1.6L Diésel es para huir debido a sus problemas crónicos de control de emisiones (EGR/FAP). Los modelos de 2018 y 2019 pagaron la novatada con numerosas llamadas a revisión de juventud; por lo tanto, es preferible orientarse hacia un modelo a partir de 2020, o idealmente la versión rediseñada de 2022. Se debe prestar especial atención al mantenimiento de la tracción total (AWD) al comprar de ocasión.