El Ford S-Max de segunda generación (código interno CD539) fue lanzado en 2015, sucediendo a un modelo que había sabido imponer el concepto del monovolumen 'deportivo'. Conserva esta filosofía con un diseño dinámico, un comportamiento en carretera ejemplar para su categoría y un interior modulable que ofrece 5 o 7 plazas. Basado en la plataforma CD4, compartida con el Mondeo y el Galaxy, se beneficia de una tecnología a bordo modernizada (sistema SYNC 2 y luego SYNC 3). Un ligero restyling tuvo lugar a finales de 2019/principios de 2020, aportando evoluciones estéticas menores, nuevas motorizaciones (en particular la introducción del EcoBlue y del híbrido) y mejoras tecnológicas. El S-Max II es apreciado por su compromiso entre placer de conducción, espacio familiar y confort. Su producció
El Ford S-Max II es una excelente opción para las familias que no quieren sacrificar el placer de conducir. Su comportamiento en carretera es una referencia en la categoría de los monovolúmenes. Sin embargo, la fiabilidad depende en gran medida de la motorización y del mantenimiento. * Para un uso urbano/periurbano y una fiabilidad máxima, la versión 2.5 Duratec Hybrid es la elección más acertada, aunque más reciente y, por lo tanto, más cara en el mercado de segunda mano. * Para los grandes viajeros, los 2.0 EcoBlue son preferibles a los antiguos 2.0 TDCi, siempre que se vigile bien el sistema AdBlue y se realicen cambios de aceite regulares de la caja Powershift si está presente. * Los 1.5 EcoBoost deben considerarse con precaución, verificando escrupulosamente el historial y la ausencia de problemas de líquido refrigerante. Consejo de compra: Priorice un modelo con un historial de mantenimiento impecable, especialmente para las versiones diésel y las equipadas con la caja Powershift. Una prueba de conducción exhaustiva es indispensable para asegurarse del buen funcionamiento de la caja y de la ausencia de ruidos sospechosos. El S-Max II sigue siendo un valor seguro para quien bu