El Ford S-Max de primera generación (código de chasis WS) fue lanzado en 2006, posicionándose como un monovolumen familiar de 7 plazas, pero con un toque de dinamismo y un diseño más deportivo que su hermano mayor, el Galaxy. Rápidamente cautivó por su ágil comportamiento en carretera, su habitáculo modulable y su buena relación precio/prestaciones. Elegido Coche Europeo del Año en 2007, se benefició de un significativo restyling en 2010 (fase 2), aportando evoluciones estéticas (frontal, luces LED) y la introducción de las motorizaciones de gasolina EcoBoost y de versiones más potentes de los diésel TDCi. Globalmente, el S-Max I es un vehículo fiable para su categoría, pero como todo monovolumen, está sujeto al desgaste de ciertos componentes y a problemas específicos según las motorizaci
El Ford S-Max de primera generación sigue siendo una excelente opción para las familias que buscan un monovolumen espacioso, modulable y agradable de conducir. Su diseño ha envejecido bien y su comportamiento en carretera es una de sus mayores bazas. Para una compra tranquila, priorice las siguientes motorizaciones: * Diésel: El 2.0 TDCi (140 o 163 CV) es la opción más equilibrada y fiable. Ofrece un buen compromiso entre prestaciones/consumo y una robustez probada, siempre que se realice un mantenimiento riguroso (FAP, EGR, volante motor). Es el motor principal de la gama y el más recomendado para los que hacen muchos kilómetros. * Gasolina: Los 2.0 y 2.3 Duratec atmosféricos son valores seguros en términos de fiabilidad pura, pero su consumo es elevado y sus prestaciones justas. El 2.5 Duratec (Volvo T5) es un motor placentero, pero muy gastador y con un mantenimiento específico. A evitar o a comprar con extrema precaución: * El 1.6 EcoBoost debe ser descartado debido a sus problemas recurrentes y costosos de sobrecalentamiento y rotura de motor. Si encuentra uno, asegúrese de que todos los recalls y correctivos importantes hayan sido realizados y documentados. * El 1.8 TDCi debe