El Ford Maverick de primera generación marca el gran regreso del fabricante al segmento de las pick-up compactas monocasco. Basado en la plataforma C2 (compartida con el Ford Escape y el Bronco Sport), destaca por su tamaño urbano, su práctica caja (Flexbed) y su posicionamiento de precio muy agresivo en su lanzamiento. Un verdadero éxito comercial, generó una demanda muy fuerte que provocó largos plazos de entrega. Se ofrece con dos motorizaciones principales: un 2.0L EcoBoost turbo clásico y un sistema de propulsión híbrido 2.5L muy eficiente. Su carrocería de acero (a diferencia del aluminio del F-150) permite reparaciones menos costosas. Se consolida como la pick-up compacta más fiable de su segmento según los datos de J.D. Power y del ADAC.
El Ford Maverick de primera generación es un verdadero golpe maestro por parte de Ford. Al combinar la practicidad de una pick-up con el confort y la economía de uso de un SUV compacto, ha sabido conquistar a un amplio público. En términos de fiabilidad, se sitúa por encima de la media de su segmento. La motorización híbrida 2.5L (e-CVT) brilla por su probada robustez (heredada del Escape) y su sobriedad, mientras que el 2.0L EcoBoost ofrece un rendimiento sólido a pesar de algunos tirones de transmisión reportados. Su principal defecto reside en una larga lista de llamadas a revisión de juventud (electrónica, batería de 12V, ensamblajes) que es imperativo comprobar antes de la compra de segunda mano. Si el libro de mantenimiento está al día y las llamadas a revisión se han realizado, es una compra muy recomendable.