El Ford Galaxy de segunda generación (código de chasis WA6) fue lanzado en 2006, compartiendo su plataforma EUCD con el S-Max y el Mondeo. Posicionado como un gran monovolumen familiar, se distingue por su generosa habitabilidad, sus siete plazas modulables y su dinámico comportamiento en carretera, heredado del Mondeo. Se benefició de un rediseño en 2010, que trajo evoluciones estéticas (frontal, luces traseras) y la introducción de nuevas motorizaciones, en particular los bloques EcoBoost de gasolina y los TDCi Euro 5. En general, el Galaxy WA6 es un vehículo fiable para su categoría, pero como todo monovolumen pesado y exigido, presenta puntos de atención específicos, especialmente en las motorizaciones diésel muy extendidas en Europa.
El Ford Galaxy II (WA6) es un excelente monovolumen familiar, que ofrece un espacio generoso y un placer de conducción superior a la media de su categoría. Su comportamiento en carretera es una ventaja importante. Para un uso familiar intensivo y viajes largos, los 2.0 TDCi (140/163 CV) son los más recomendables, siempre que se realice un mantenimiento riguroso y se vigilen los puntos débiles clásicos (FAP, EGR, volante motor). Evite los 1.6 TDCi y 1.8 TDCi si no puede garantizar un mantenimiento perfecto o si su uso es mayoritariamente urbano, ya que sus debilidades pueden resultar costosas. Los EcoBoost de gasolina son eficientes pero exigen un mantenimiento aún más meticuloso para evitar problemas de distribución y acumulación de carbonilla. Los Duratec atmosféricos son robustos pero gastan mucho y carecen de par motor. Consejo de compra: Priorice un modelo con un historial de mantenimiento impecable, idealmente en Ford, y no dude en hacer inspeccionar el vehículo por un profesional, especialmente para las versiones diésel y EcoBoost. El Galaxy es un vehículo pesado que exige sus componentes, por lo que también debe verificarse el estado general de la suspensión y los frenos. Co