El Ford Focus IV (nombre en clave DEH), lanzado en 2018, se basa en la nueva plataforma C2 de Ford. Marca una ruptura con la generación anterior al ofrecer una habitabilidad significativamente mayor, una pérdida de peso (hasta 88 kg) y una rigidez aumentada. Fiel a la reputación del modelo, se establece como una de las referencias dinámicas de su segmento gracias a un chasis incisivo y una dirección precisa. Una actualización (Facelift) se produjo en 2022, aportando un frontal rediseñado (logotipo en la parrilla), el abandono de los controles físicos del climatizador en favor de la inmensa pantalla táctil de 13.2 pulgadas integrando el sistema SYNC 4, y una racionalización de la gama de motores. La producción se detendrá definitivamente en 2025 con el cierre previsto de la fábrica de Saarl
El Ford Focus IV es un coche brillante en carretera, espacioso y bien equipado. Sin embargo, su balance de fiabilidad se divide en dos. Recomendamos encarecidamente las versiones de gasolina 1.0 EcoBoost mHEV (hibridación ligera) y 1.5 EcoBoost, que se benefician de una distribución por cadena y resultan muy fiables. En cambio, hay que huir de las versiones 1.0 EcoBoost clásicas (2018-2020) con correa húmeda, auténticas bombas de relojería si el mantenimiento no ha sido meticuloso, así como del diésel 1.5 EcoBlue, demasiado frágil. Priorice un modelo rediseñado (post-2022) para disfrutar del sistema SYNC 4 y de una gama de motores saneada.