Ford Focus III (DYB) (2011 – 2018)

Puntuación de fiabilidad : 6.5/10

La Ford Focus de tercera generación (nombre en clave DYB) marca un punto de inflexión para el fabricante con la estrategia «One Ford»: un modelo global diseñado para ser vendido en todos los continentes con un mínimo de modificaciones. Se distingue por un chasis excepcional, ofreciendo uno de los mejores compromisos confort/comportamiento dinámico de su categoría. El habitáculo, aunque muy moderno en su lanzamiento, sufre de una ergonomía compleja (especialmente con el sistema multimedia Sync 1) y de una habitabilidad trasera inferior a la de la competencia. El rediseño de 2014 (Fase 2) corrige numerosos defectos: frontal más estilizado (parrilla tipo Aston Martin), interior depurado con la llegada de Sync 2 y luego Sync 3, y renovación de las motorizaciones (sustitución de los bloques 1.6

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Ford Focus III es un coche con dos caras. En carretera, es uno de los compactos más agradables de conducir de su generación. Sin embargo, está minado por elecciones tecnológicas arriesgadas. La regla de oro: huya absolutamente de las cajas automáticas Powershift de doble embrague en seco (DPS6) y sea extremadamente desconfiado con el 1.0 EcoBoost anterior a 2015. Para una compra tranquila, priorice una Fase 2 (después de 2014) con caja manual, equipada con el muy robusto 1.5 TDCi, el 2.0 TDCi, o el simple 1.6 Ti-VCT si conduce poco. El 1.5 EcoBoost es también una buena opción para mayor versatilidad.