El Ford Focus de primera generación (nombre en clave DAW para el 3 puertas, DBW para el 5 puertas, DFW para la berlina, DNW para el familiar) marcó una verdadera revolución en su lanzamiento. Sustituto del envejecido Escort, inauguró el diseño «New Edge» de Ford y, sobre todo, una suspensión trasera multibrazo inédita en esta categoría («Control Blade»). Esta innovación le confirió un comportamiento en carretera excepcional, combinando confort y dinamismo, convirtiéndolo en la referencia de su segmento durante años (Elegido Coche del Año 1999). Una actualización (Fase 2) se produjo a finales de 2001, aportando parachoques modificados, intermitentes integrados en los faros, una mejor insonorización, una consola central rediseñada y la introducción de los motores diésel de raíl común (TDCi).
El Ford Focus Mk1 es un verdadero icono de los años 2000. Si buscas un coche de diario económico, divertido de conducir y fiable, las versiones de gasolina (1.6 Zetec a la cabeza) son excelentes opciones, siempre que encuentres un ejemplar que no haya sido afectado por el óxido. El chasis sigue siendo sorprendentemente eficaz incluso según los estándares actuales. Sin embargo, huye de los motores diésel (TDDi y TDCi), cuyos costes de reparación (bomba de inyección, volante motor) superan con creces el valor venal del vehículo hoy en día. En Estados Unidos, evita absolutamente el motor 2.0 SPI.