El Ford Fiesta Mk7 (y su versión rediseñada Mk7.5 a partir de 2013) es una referencia absoluta en el segmento B en términos de dinamismo y placer de conducción. Equipado con un chasis particularmente bien ajustado, ha sabido seducir a un público mundial muy amplio. Si bien su diseño ha envejecido muy bien, su fiabilidad general depende enormemente de la motorización y la transmisión elegidas. La introducción del motor 1.0 EcoBoost y de la caja de cambios de doble embrague PowerShift trajo consigo una serie de problemas costosos, contrastando con la robustez de las antiguas motorizaciones atmosféricas.
El Ford Fiesta Mk7 es un coche con dos caras. Si optas por una versión con caja de cambios manual equipada con el modesto pero indestructible 1.25 Duratec, o por la ardiente versión ST, harás una excelente compra. Sin embargo, las versiones equipadas con el 1.0 EcoBoost requieren una vigilancia extrema en cuanto a su mantenimiento (correa húmeda), y los modelos con la caja de cambios automática PowerShift deben evitarse absolutamente debido a importantes defectos de diseño. Los diésel son económicos pero requieren las comprobaciones habituales (inyectores, FAP).