El Ford Fiesta de la generación 2002-2008 (a menudo llamado Mk6 en Europa continental y Mk5 en el Reino Unido) marcó un punto de inflexión importante para el modelo. Se acabó el diseño bio-design de los años 90, dando paso a líneas más tensas (New Edge) y, sobre todo, a un chasis que ofrecía un placer de conducción de primer orden, referencia en su categoría en aquella época. El restyling (facelift) de finales de 2005 corrigió el principal defecto de la fase 1: la calidad percibida de los plásticos interiores, al tiempo que modernizaba las ópticas y los parachoques. Esta ficha se centra particularmente en las motorizaciones de gasolina, que representan hoy en día la elección más pertinente y fiable en el mercado de segunda mano para este modelo, aunque los diésel (fruto de la colaboración
El Ford Fiesta Mk6 (2002-2008) es una excelente opción de segunda mano con bajo presupuesto, siempre que se prioricen las motorizaciones de gasolina. Los bloques 1.25 y 1.4 Duratec (16v) son particularmente recomendables: combinan una fiabilidad notable, un coste de mantenimiento irrisorio y un placer de conducción realzado por un chasis muy logrado. El restyling de finales de 2005 es preferible para beneficiarse de un interior más atractivo. Las versiones diésel (TDCi), aunque sobrias, deben evitarse hoy en día debido a los posibles costes de reparación (turbo, inyectores) que a menudo superan el valor venal del vehículo.