La 12ª generación del Ford F-150 (nombre en código P415) marca una transición importante en la historia del modelo. Si bien los años 2009-2010 conservan las antiguas motorizaciones V8 de la familia Modular (Triton), el año 2011 introduce una revolución bajo el capó con la llegada del V6 biturbo (EcoBoost) y del V8 Coyote, modernizando radicalmente el rendimiento y la eficiencia. Según los datos de la ADAC y de J.D. Power (VDS 2023, ~185 PP100), la fiabilidad global de esta generación se sitúa en la media del segmento, por detrás del Toyota Tundra y el Ram 1500, pero a la par con los Chevrolet Silverado/GMC Sierra. La elección del año y de la motorización es absolutamente crucial: los modelos 2009-2010 equipados con el V8 5.4L deben abordarse con extrema precaución, mientras que las version
El Ford F-150 de 12ª generación es un vehículo con dos caras. Los años 2009 y 2010, equipados con el V8 5.4L Triton, se deben EVITAR debido a defectos de diseño importantes (distribución, desfasadores, bujías) que transforman el mantenimiento en una pesadilla financiera. Por el contrario, el rediseño técnico de 2011 salvó a esta generación. Si busca la tranquilidad absoluta, el V8 5.0L Coyote (2011-2014) es la elección por excelencia (confirmado por la ADAC). El 3.5L EcoBoost ofrece un rendimiento de remolque excepcional, pero exige un comprador informado, dispuesto a comprobar el historial de la cadena de distribución y consciente de los costes de mantenimiento relacionados con los turbos y la inyección directa. En cualquier caso (modelos 2011-2014), asegúrese imperativamente de que se hayan realizado las llamadas a revisión relativas a la caja de cambios (Lead Frame) y al cilindro maestro de freno.