El Ford Explorer de sexta generación (código interno U625) marca un regreso a los orígenes al adoptar la plataforma CD6 de tracción trasera (con tracción total inteligente). Diseñado principalmente para Norteamérica, fue importado oficialmente a Europa bajo una única y ultrapotente versión híbrida enchufable (PHEV) de 457 CV, antes de ser acompañado en otros mercados por versiones híbridas convencionales (HEV). Aunque es muy espacioso (7 plazas), prestacional y está dotado de un excelente comportamiento en carretera, este modelo sufrió un lanzamiento catastrófico al otro lado del Atlántico, marcado por defectos de ensamblaje y una avalancha de llamadas a revisión. Las estadísticas del ADAC y de J.D. Power lo sitúan por debajo de la media de su segmento en materia de fiabilidad inicial, aun
El Ford Explorer de sexta generación es un vehículo paradójico. Sobre el papel, sus versiones híbridas (HEV y PHEV) ofrecen un compromiso excepcional entre espacio, potencia y eficiencia. En carretera, es un excelente viajero. Sin embargo, su lanzamiento se vio empañado por importantes problemas de control de calidad en la fábrica de Chicago, lo que provocó una cantidad astronómica de llamadas a revisión que afectaron a órganos vitales (batería de alto voltaje, eje trasero, transmisión, motor). Consejo de compra: Evite a toda costa las añadas de 2019 a 2021. Si busca un modelo híbrido (PHEV en Europa o HEV en Norteamérica), dé prioridad a un modelo de 2022 o posterior, y exija un historial transparente que demuestre que TODAS las campañas de llamadas a revisión (especialmente en la batería y el eje trasero) se han aplicado escrupulosamente. De lo contrario, siga buscando.