El Ford Edge de segunda generación (CD4) es un SUV de tamaño medio (Midsize SUV) diseñado para ofrecer un confort de tipo berlina con un espacio interior generoso. Lanzado en 2015, se benefició de un importante restyling en 2019, introduciendo una nueva caja de cambios automática de 8 marchas, retoques estéticos y la sustitución del acabado Sport por la versión ST (desarrollada por Ford Performance). Posicionado por encima del Kuga/Escape y por debajo del Explorer, destacó por su excelente insonorización y su confort de marcha. Según J.D. Power y el ADAC, su fiabilidad se sitúa en la media de la categoría. El modelo fue descatalogado en Norteamérica a finales de 2024 para dar paso a la transición eléctrica de la marca, aunque una nueva generación (Edge L) se comercializa en China. Nota glo
El Ford Edge de segunda generación es un excelente 'cruiser' de autopista, ofreciendo un espacio y un confort de primer nivel. Las motorizaciones de gasolina EcoBoost (2.0L y 2.7L) son globalmente sólidas y prestacionales, haciendo de este SUV una opción pertinente de ocasión. Sin embargo, la compra debe estar condicionada a un historial de mantenimiento transparente. El mayor punto negro de este modelo (y de los Ford AWD con motor transversal de esta época) es la caja de transferencia (PTU): si no se le ha cambiado el aceite cada 60.000 km, huya, ya que su sustitución es costosa. Además, asegúrese de que las numerosas llamadas a revisión electrónicas y de seguridad (cámara, latiguillos de freno, válvulas en el 2.7L) se hayan realizado en el concesionario.