Ford C-Max I (C214) (2003 – 2010)

Puntuación de fiabilidad : 6.2/10

Lanzado inicialmente bajo el nombre de Ford Focus C-Max en 2003, este monovolumen compacto fue rebautizado simplemente como Ford C-Max durante su restyling (facelift) a finales de 2006 / principios de 2007. Basado en la excelente plataforma C1 (compartida con el Focus Mk2, el Mazda 3 y el Volvo V50), destaca por un comportamiento en carretera dinámico, muy superior a la media de la categoría de la época. Aunque prescinde de las 7 plazas (reservadas para el S-Max/Galaxy), ofrece un ingenioso sistema de asientos traseros en diagonal. Nota global sobre la fiabilidad: El C-Max de primera generación (C214) es un vehículo con dos caras. Sus motorizaciones de gasolina son en general muy robustas. Por el contrario, sus motorizaciones diésel (TDCi), muy populares en la época, sufrieron numerosos fa

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Ford C-Max de primera generación es un excelente monovolumen para quienes disfrutan conduciendo, gracias a su chasis afinado. Sin embargo, la elección de la motorización es crítica. Si busca un diésel, evite a toda costa el 1.6 TDCi (especialmente con caja automática CVT), cuyos defectos de lubricación del turbo y fugas de inyectores son pozos sin fondo financieros. Priorice el 2.0 TDCi de 136 CV, mucho más robusto, siempre que compruebe el estado del volante motor bimasa y del FAP. El 1.8 TDCi es un compromiso rústico pero ruidoso. Paradójicamente, las mejores oportunidades en este modelo se encuentran hoy en día en las motorizaciones de gasolina (1.8i y 2.0i), muy fiables, a menudo compatibles con E85, y libres de las costosas averías de los diésel de los años 2000.