El Fiat Grande Punto (Tipo 199) marcó un punto de inflexión importante para el fabricante italiano. Diseñado por Giugiaro, introdujo dimensiones generosas para la categoría de los urbanos (más de 4 metros) y comparte su plataforma (SCCS) con el Opel Corsa D. Si bien su diseño, habitabilidad y comportamiento en carretera fueron elogiados, su fiabilidad general se vio gravemente empañada por problemas iniciales, especialmente electrónicos y de acabado. Los motores de gasolina de la familia FIRE siguen siendo las opciones más seguras, contrastando con los diésel MultiJet caprichosos en uso urbano y una calidad de fabricación desigual. Fue rediseñado en 2009 para convertirse en el Punto Evo.
El Fiat Grande Punto es un coche paradójico. Por un lado, ofrece un diseño logrado, un buen espacio a bordo y motores de gasolina (1.2 y 1.4 FIRE) de gran robustez mecánica. Por otro lado, está lastrado por una calidad de fabricación mediocre, una electrónica frágil y puntuaciones de fiabilidad catastróficas (TÜV, ADAC, What Car?). La compra solo es recomendable para las versiones de gasolina simples (1.2 8V o 1.4 8V), siempre que el vehículo tenga un historial de mantenimiento impecable (distribución al día) y que sea inspeccionado minuciosamente en busca de óxido y defectos eléctricos (especialmente la dirección asistida). Los diésel y las versiones equipadas con la caja M32 deben evitarse o requieren mucha precaución.