El DS5 (comercializado bajo el nombre de Citroën DS5 durante esta fase 1) es una berlina premium atípica a medio camino entre un shooting brake y un crossover. Basado en la plataforma PF2 (la del Peugeot 3008 I), destaca por su diseño espectacular y su habitáculo inspirado en la aeronáutica. Aunque la calidad de los acabados supone una clara mejora para la marca, esta primera generación fue muy criticada por su confort muy firme (suspensiones rebotonas) y su habitabilidad trasera media. La gama de gasolina se articula exclusivamente en torno al polémico bloque 1.6 THP (motor Prince).
El DS5 Fase 1 es un coche pasional con un diseño rotundo, pero que exige compromisos en cuanto a confort. Si busca una motorización de gasolina, se impone la precaución: el 1.6 THP 155 debe evitarse debido a sus defectos congénitos (distribución, consumo de aceite). El THP 200 ofrece un mejor agrado de conducción pero requiere un mantenimiento meticuloso. La elección más racional para este modelo pesado sigue siendo, paradójicamente, el diésel 2.0 HDi 160, acoplado a la caja de cambios automática BVA6, que ofrece una fiabilidad notable y un par adaptado al peso del vehículo.